El otra día vi ésta película. Es muy interesante sobre todo la parte final acompañada por una banda sonara muy acertada. Trata de un canto a la revolución, esa que todos hemos soñado (o soñamos) y que a lo largo de los años hemos olvidado. Uno de los personajes dice que si antes de los 30 no eres revolucionario es que no tienes corazón y pasados los mismos si lo eres es que no tienes cerebro. Y así es, quien más, quien menos hemos intentado cambiar el mundo. La película peca de muchas incoherencias narrativas que la hacen poco verosímil. Cambios de opinión bastante complicados de entender, situaciones un poco absurdas y actos inconsecuentes con la forma de pensar. Tal vez lo más importante es que te hace reflexionar acerca de la propia evolución de tus ideas. Y más de uno se identificará con el personaje “rico”. Dos cosas salvaríade la película, la reflexión a la que nos induce y el propio argumento.

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