Diario de un Programador VII
Día 68
El error de la semana pasada me hunde en un mar de reflexiones acerca de mi oficio. Ciertamente después de varios meses de trabajo empiezo a vislumbrar que necesito tiempo y ha de ser paciente. Sin duda alguna en poco tiempo empezaré a disfrutar de un trabajo metódico y eficaz. Mientras tanto focalizo mi atención en mi compañero Javier. Últimamente lo encuentro decaído, flojo, absorto, débil e ido. Es posible que beba demasiado, esos ojos de sangre y esa mirada perdida lo dicen todo. Javier fue el número uno en su promoción de Informática. Estudió en la Facultad de Informática de Barcelona, famosa por el ingenio de sus profesores jóvenes que exigen muchísimo, más de lo cualquier mortal puede alcanzar. Yo siempre los he admirado, tan rectos ellos, orgullosos y sobre todo inteligentes, vaya una raza superior. Pues Javier, según tengo entendido era muy buen estudiante, un fenómeno, un fuera de serie. Casi todo excelente. A raíz de sus notas, le tantearon para quedarse en la Universidad, becario, profesor asociado, etc… Y así fue, pero estando de becario apareció Sonia, una mediocre estudiante de Biología. Se fue a Madrid a trabajar en una consultora de medio pelo y poco después Sonia lo abandonó por un profesor de Literatura Alemana. Y aquí empezaron los problemas de Javier, un desamor alimentado por la decepción de un trabajo chapucero. Intentaré animarle y convencerle que no es para tanto y que entre todos limpiaremos y solucionaremos todos los puntos negros de nuestra profesión.
Día 69
Hoy nos hemos reunido con el equipo de Arquitectos de Software, Roberto y Ernesto. Por el equipo de consultores estábamos Javier, Santi que es el nuevo Jefe de Consultores, Ángel Martín el jefe de proyecto y yo. Como siempre hemos estado más de media hora hablando de tonterías, de cosas personales o de temas periféricos que no tienen que ver con el objeto de la reunión. Finalmente Javier ya asqueado dio un pequeño golpe en la mesa y dijo –Bueno, que, empezamos o no. –Eh tranquilito, le contestó Roberto. Vi en los ojos de Javier un desasosiego preocupante. En ese momento el Jefe dio un discurso sobre la importancia de nuestro proyecto, que si es la joya de la corona que si es importantísimo que si toda la dirección está muy atenta a la evolución del proyecto. Pero empiezo a no creérmelo, sobre todo cuando después no se acordaba del nombre de la Aplicación ni del cliente. Mas tarde hablamos sobre el tema de los colores de la aplicación y sobre que se perdían datos de clientes de vez en cuando. Nada dos detalles sin importancia.
Día 110
Han pasado casi 6 meses y no lo veo claro. No me acaba de llenar este puesto de Analista Funcional. Estoy empezando a plantearme un cambio. Me aburre engañar al comercial, al cliente y a los programadores. Por ejemplo, engaño al comercial diciendo que un cambio, una nueva funcionalidad es muy complicada para ganar tiempo, y el comercial se lo cree. Si los programadores y/o Arquitecto me dicen x horas yo digo x*1,3 y así. Como el Comercial le ha dicho al cliente x*0,5 ya empiezan los líos. Sin embargo, los proyectos informáticos tiene la característica que las estimaciones de trabajo son muy complejas y dispares. Por ejemplo, si a 10 arquitectos se les pregunta la estimación de la construcción de un edificio, la desviación Standard de la muestra de estimaciones seguramente será baja, en cambio en un proyecto informático la desviación Standard será inmensa, con tendencia al infinito. Además los comerciales y clientes no tienen ni la menor idea. Durante estos 6 meses he visto estimaciones de 1 semana que se realizaban en 10 minutos. Pero también al contrario, el comercial le había prometido al cliente un cambio en dos días que finalmente o no se podía realizar o eran varios meses. Ya veremos.
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Manel dijo
Muy buena esta serie de Sátira-Ciencia-Ficción. Que capacidad para exagerar y distorsionar la realidad!!!!
Suerte que el mundo real, o al menos en los proyectos que yo he participado (en alguno con usted) reina el método, el orden y el trabajo en equipo, sino, de qué ibamos a estar personas sensatas como nosotros metidos en este mundillo.
18 Septiembre 2008 | 09:27 AM