Seven seconds
Solo en los siete primeros segundos de vida el bebe desconoce la violencia y discriminación de su mundo. Solo los primeros segundos son puros. El bebe no sabe de colores de piel, ni de religiones, ni de creencias, ni de estados, ni de fronteras. Solo sabe que quiere vivir. Más de siete segundos y posiblemente lo discriminen y siete meses después muera de hambre. O tal vez no, más de siete segundos y será rico y siete meses después será feliz o no. Tal vez, si es negro o árabe, veinte años después agonizará en una miserable patera o si es blanco cantará un gol del Barça o cuarenta años después aplastará con su ira a cientos de vidas o sea el aplastado. Simplemente depende del color de la piel, de la religión o del lugar de nacimiento. Ahora bien, solo durante siete segundos todos hemos sido ajenos a la discriminación. Hoy, tu vecino negro, árabe, gitano o judío estuvo siete segundos a la expectativa. A mi me salió bien aquí y ahora pero a algunos terriblemente mal.


Eva dijo
No somos libres desde el momento en el que nacemos, ya que cómo bien dices, el lugar y el momento no podemos elegirlos y éstos condicionarán nuestras vidas. No por eso debemos desistir en inculcar a nuestros hijos (y eso se hace con el ejemplo) el respeto hacia cualquier persona, sea cual sea su color, creencia, costumbres o nivel económico. Tenemos mucho trabajo por hacer y yo soy de esas personas que quieren creer que poco a poco, con escritos como éste por ejemplo, iremos cambiando la conciencia de las generaciones futuras. ¿No es ese el trabajo que debemos hacer en pos de nuestros hijos?¿Intentar dejarles un mundo mejor que el que nos hemos encontrado nosotros?
22 Septiembre 2008 | 05:51 PM