En ocasiones me indigno con hechos que para muchos no tienen importancia, pero que yo considero del todo insoportables y me provocan vergüenza ajena. ¿Cómo es posible que una concejala de una ciudad como Santa Cruz de Tenerife no sepa que es una ONG? A una pregunta de la oposición que solicitaba la lista de locales cedidas a ONG’s, la concejala Esther Sarrautte González contesta que en Patrimonio no figura ninguna asociación llamada ONG, pero sí figuran otras asociaciones como Cruz Roja…¡No puede ser! Se supone que una concejala de una ciudad de 226000 personas ha de tener ciertos conocimientos mínimos exigibles. Esta señora cobra 6000 euros al mes y es una analfabeta funcional. ¡Que triste!, ¡que patético!, pero, ¿que se cree? Una persona que no sepa que significa ONG no puede ser una política de cierto peso, no puede serlo y punto. Que se vaya al colegio y que le expliquen que son esas siglas y que le hablen de la solidaridad, de las organizaciones que ayudan al tercer mundo, de Médicos Sin Fronteras, y que sepa que hay miles, que digo, millones de personas que lo harían mejor que ella