El 14 de marzo del 2006 ya escribí un post a raíz de la niña maltratada. Estos días se está celebrando el juicio contra la madre biológica y su compañero. Quiero recordar a Alba, y vuelvo a desearle que le acompañen todos los ositos del mundo y que su vida sea la mas feliz jamás imaginada por nadie. Y malditos los responsables, y maldita la que calla, la que otorga, la que silencia, la que aprueba, la que se duerme tranquila después de saber que su hija casi ha muerto, pues su impasividad se convertirá en su infierno infinito.